María Isabel Sánchez, Altozano Alumni y miembro de la promoción XXXII, nació y se crió en Alicante. Una vez finalizada su etapa escolar en Altozano, decidió estudiar Derecho en Alicante y, posteriormente, un Máster sobre Abogacía Internacional en Madrid. A punto de finalizar sus prácticas en BBVA fue seleccionada para participar en el Programa Movers by FUE.
Este programa es una iniciativa de la Fundación Universidad Empresa que reconoce y premia a estudiantes universitarios que han demostrado un rendimiento académico sobresaliente y una actitud destacada durante sus prácticas profesionales. Actualmente, trabaja en BBVA en el departamento de Compliance.
¿Qué recuerdos guardas con más cariño de tu etapa en el colegio?
Las amistades que me llevé, éramos una piña muy grande, mi promoción éramos “todas a una”, y creo que las amistades que creamos aquí perduran.
¿Hubo alguna profesora o asignatura que te marcara especialmente?
Economía con MªLuisa Araujo, sabía como hacer la asignatura agradable y contar anécdotas…una frase que nos decía mucho era “tomar decisiones es renunciar”, que se me ha quedado grabada y aplico en mi día a día.
¿Cómo describirías tu experiencia como alumna aquí?
Yo no conozco otra cosa…salir de aquí fue un “choque“, no malo sino de agradecimiento hacia mis padres por haberme matriculado en este colegio. Llegué a la universidad con las costumbres, valores,…que me habían enseñado en el colegio y que veía que no todo el mundo tenía, pero que a la larga se nota y se valora. Yo solo tengo palabras de agradecimiento hacia mis padres por esta decisión.
¿Qué valores o aprendizajes crees que te acompañaron desde entonces y siguen presentes en tu vida laboral?
Dar lo mejor de mi. Buscar la excelencia pero sabiendo que puedo tener fallos y que eso no supone que sea peor, sino que debo seguir esforzándome. Y eso, a día de hoy, sigo trabajándolo mucho.
¿Cómo recibiste la noticia de que habías sido seleccionada para el programa Movers by FUE?
Estaba en el trabajo, tenía una reunión semanal para llevar los proyectos, yo aún estaba de becaria, y me llamó un número largo. No suelo cogerlo, pero lo hice. En esa llamada me comunicaron que había sido seleccionada y me quedé en “shock”, le di las gracias, colgué y llamé a mis padres para contárselo. ¡No podía creérmelo!
¿Qué significa para ti haber sido elegida para formar parte de un programa de excelencia como este?
Mucho, sobre todo, que cuando das lo mejor de ti y lo haces bien, tienes recompensa. Cuando entré en esta formación no sabía que podría acceder a este programa, pero eso quiere decir que el postgrado lo hice bien y las prácticas también, eso significó mucho, el darme cuenta de que estaba esforzándome y trabajando como debía.
¿Qué has conseguido a nivel personal y profesional con esta experiencia?
A nivel profesional ampliar los contactos, pero lo que más valoro son las personas con las que he compartido este viaje. Hemos creado unos lazos muy fuertes con todo lo que hemos vivido juntos. Por otra parte, he aprendido que puedes aspirar a más de lo que piensas, que no debemos estancarnos sino mirar más allá.
¿Cómo ha sido la experiencia de visitar centros educativos y de investigación en Boston y Nueva York?
Te abre los ojos. Estamos tan acostumbrados al modelo europeo y a cómo son las cosas aquí, que cuando vas allí ves que es totalmente diferente. Allí se premia la investigación, el desarrollo,…muchas de las personas con las que hemos hablado estaban por una beca de investigación y habían creado su propia empresa. Eso te impacta.
¿Hubo alguna visita o actividad que te impactara especialmente?
Cuando fuimos a la Harvard Kennedy, de Ciencias Políticas, tuvimos una sesión con un profesor que estuvo hablando de los diferentes conflictos que hay actualmente, como el de Israel y Palestina, y me hizo replantearme si debería volver a la rama de política.
¿Te planteas en el futuro estudiar, investigar o trabajar en el extranjero?
Me encantaría. En el banco donde trabajo, hay oportunidades de moverte a otras filiales y no lo descarto.


