Carlos Fraga y Álvaro Gil, alumni de Montecastelo y Las Tablas-Valverde respectivamente, son estudiantes de Economía y ADE en la Universidad de Navarra. En enero de 2026, formarán parte de Uniraid, un desafío solidario de 2.500km por el desierto de Marruecos. Lo harán en un coche preparado por ellos mismos formando el Teseo Motosports Team. El objetivo de esta iniciativa es llevar material escolar y recursos a comunidades necesitadas.
Para empezar, ¿cómo se os ocurrió la idea de participar en Uniraid 2026 y en qué momento decidisteis que participaríais en esta aventura juntos?
Pues se nos ocurrió gracias a Salva, un amigo nuestro que va a participar junto a su padre. La decisión fue bastante rápida, durante un viaje en su coche, Salva convenció a Álvaro a sumarse a la aventura, y lo que parecía imposible de pronto nos parecía alcanzable. Álvaro me lo comentó a mí ese mismo día, y sin pensarlo demasiado, nos pusimos manos a la obra.
UniRaid se define como un reto solidario y formativo. ¿Qué significa para vosotros esta combinación?
Significa mucho, es la unión de dos mundos que nos apasionan. Por un lado la solidaridad: siempre hemos participado en lo que hemos podido, desde las recogidas de alimentos cuando éramos pequeños en el colegio hasta, ahora en la universidad, yendo a residencias, dando desayunos, acompañando personas enfermas… Además, Álvaro ha participado en voluntariados internacionales en Guatemala dos años consecutivos.
Por otro lado, está la parte formativa, que nos va a desafiar en áreas que no conocemos pero nos atraen: la mecánica, la orientación sin GPS, la acampada en el desierto… También estamos aprendiendo mucho sobre cómo conseguir patrocinadores, contactar con empresas, organizar el proyecto y llegar a más gente.
A lo largo del trayecto, recorreréis 2.500 km por el desierto. ¿Qué es lo que más os preocupa del recorrido?
Nos preocupa sobre todo que pueda haber un problema mecánico grave que no podamos resolver, aunque la probabilidad es ínfima ya que viajaremos con un equipo de más de 30 profesionales que conocen estos coches a la perfección y están siempre dispuestos a ayudar.
¿Qué buscáis con un reto cómo este? Vuestro coche es un Peugeot 306 que habéis tenido que preparar vosotros mismos. ¿Con qué dificultades os habéis encontrado y cómo las habéis resuelto?
Buscamos crecer personalmente, conocer realidades muy distintas a la nuestra y ayudar en todo lo que podamos. Las dos cosas que más nos han costado ha sido conseguir un coche y financiación.
¿Qué tipo de material llevaréis para entregar a las comunidades locales y cómo os estáis organizando para recogerlo?
Pensamos llevar un poco de todo: material escolar, medicamentos y artículos de parafarmacia, juguetes, ropa… Hasta ahora hemos escrito a empresas a las que pensábamos que les podía interesar, y ha habido varias que nos han respondido de forma afirmativa. Por ahora todo lo hemos estado viendo a nivel local, por aquí por Pamplona, sin embargo tenemos la idea de ampliar el alcance. También hemos pensado en contar con los colegios, tanto Miravalles-El Redín, como Las Tablas-Valverde, también Las Acacias-Montecastelo y los que quieran sumarse.
¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje que os lleváis hasta ahora?
Que si te organizas bien, eres realista, y tienes claro tu objetivo, las cosas salen aunque cuesten.
¿Ha habido alguna anécdota durante la preparación que recordéis especialmente?
Ya hay muchas y prácticamente acabamos de empezar. Desde probar coches que daba miedo conducir por el estado en el que estaban, a parar a un hombre que vimos circulando y hacerle una oferta por su coche en ese momento.
Los dos estudiasteis en colegios diferentes pero os une ser alumni de Fomento. ¿ De qué manera creéis que Fomento ha influido en vuestra mentalidad de esfuerzo, trabajo en equipo y solidaridad?
Ha influido de manera total y absoluta, la verdad es que somos unos afortunados. Hemos tenido desde siempre ejemplos de personas de un nivel alucinante rodeandonos en nuestros colegios, y creemos que en gran medida el ejemplo de los profesores y demás trabajadores es fundamental y nos ha ido calando poco a poco pero muy hondo. Otra muestra de que nuestros colegios tienen algo diferente es que este año, también participan con nosotros amigos de Montecastelo, de El Prado, de Las Tablas y de Tabladilla.
¿Cómo creéis que la formación del colegio y de vuestras familias os ha preparado para afrontar retos como este, tanto a nivel personal como en equipo?
Nos han educado en la sensibilidad y solidaridad, para ser conscientes de las necesidades del prójimo, que es la base del proyecto. Pero además tanto el colegio como nuestros padres nos han enseñado que si el objetivo y los motivos son buenos, es posible conseguir lo que uno se plantee.
¿Qué papel creéis que puede tener una red como Fomento Alumni para acompañar y potenciar proyectos solidarios o formativos de los alumni?
Sin duda un papel primordial. Nosotros tardamos poco en pensarlo y contactar por eso, porque es una herramienta que te da la posibilidad de contactar con gente con la que compartes algo importante, aunque no la conozcas, y te abre un abanico de posibilidades enorme.


