Catalina Goytisolo Agustina, miembro de la 46 promoción de Canigó Alumni, ha logrado la mejor nota en la prueba de selectividad de 2025 en Cataluña. En esta entrevista, comparte cómo ha sido su primer año de universidad y cómo vive este importante hito en su trayectoria.
Catalina, al terminar los exámenes de las PAU, ¿esperabas algún tipo de distinción?, ¿ha cambiado algo en tu vida este reconocimiento?
La verdad es que, aunque salí de los exámenes con buena sensación, el resultado fue totalmente inesperado. Este reconocimiento me enorgulleció, pero no cambió nada de mi vida.
En el colegio te gustaban las asignaturas del Bachillerato Tecnológico, en vistas a estudiar Arquitectura, y también las Humanidades, ¿qué decantó tu elección final por el grado de Educación y Filología?
Aunque me gustaban las matemáticas y el dibujo, siempre había sido una persona más de letras que de ciencias. Pasé todo el Bachillerato dudando, pero algo dentro de mí me decía que me decantaría por las letras.
Al principio, tenía muchas opciones, pero poco a poco surgió en mí el deseo de ser profesora. Era entre los niños como yo me imaginaba trabajando, y entendí que esta vocación era también una manera de servir al mundo y a Dios.
Ya en 2º de Bachillerato, cuando llegó el momento de tomar la decisión, me di cuenta de que era inútil luchar contra aquel deseo. Se me hacía difícil imaginarme cursando una carrera de ciencias y renunciando por ello a la enseñanza y a las letras.
Así que tomé por fin la decisión. Escogí ambas carreras siendo consciente de que la principal sería el grado de Educación, puesto que me gustaría ser profesora de Primaria, y con Filología como complemento.
¿Piensas que valió la pena el trabajo hecho en el colegio? Como Alumni, ¿Les darías algún consejo a las alumnas actuales?
Desde el colegio se nos preparó muy bien para la Selectividad, y todas las profesoras pusieron esfuerzo y dedicación para adaptarse a las novedades del examen de las PAU.
Sin la exigencia del Bachillerato y la preparación durante las últimas semanas, no hubiera sido posible este resultado. A las alumnas actuales les recomendaría que fueran constantes durante el curso, ya que es más fácil hacer una buena Selectividad estudiando durante todo el curso que encerrándose a estudiar las dos semanas previas.
Hablemos de tu infancia: ¿cómo fue tu paso por Canigó?, ¿querrías compartir algún recuerdo?
Recuerdo mi paso por Canigó con mucho cariño, especialmente durante la etapa de la Primaria. Fue en ese momento cuando forjé las grandes amistades que conservaría durante el resto del colegio y espero que durante toda la vida.
Uno de los cursos que más disfruté fue 2º de Primaria, ya que fue el curso en el que nos preparamos para la primera Comunión. Recuerdo con gran cariño a mi profesora de religión, que nos preparó con tanta ilusión.
¿Qué es lo más valioso que aprendiste en el colegio?, ¿cambiarías algo?
Lo más valioso que aprendí en el colegio fue la formación humana y espiritual. Supongo que al principio me parecía tan natural que casi me acostumbré a ello. Ahora me doy cuenta de que la formación en virtudes, sobre todo en la virtud de la piedad, es algo poco común y que he sido muy afortunada teniéndola.
Yo diría a Canigó que no cambiara, que se mantuviera en sus creencias y principios, aunque el mundo de hoy vaya tantas veces en contra de ellos.


