Alberto Somalo, licenciado en Económicas, lleva más de 20 años dedicándose al sector de la enseñanza en el Colegio de Fomento El Prado y en la Universidad Villanueva como profesor del máster de Asesoramiento Familiar. A lo largo de su trayectoria profesional, ha sido profesor de Economía, así como subdirector de la ESO. Actualmente, es director adjunto del área de Bachillerato del colegio.
¿Cómo te definirías?
Creo que esta respuesta tendría que contestar las personas que me conocen, pero tengo una definición que es clara y que no me produce ninguna duda. Me defino como hijo de Dios.
Cómo economista y profesor de economía ¿cuánto cuesta que nos quieran?
El amor ni se compra ni se vende, es gratuito, no espera contraprestación, es simplemente ser feliz haciendo felices a los demás, con tu cariño, con tu tiempo, con tu cercanía, estando siempre ahí, para lo bueno y para lo malo.
Lo más complicado y lo más gratificante de tu profesión es…
Lo más complicado es que, sin darnos cuenta, los alumnos nos examinan a fondo y todo lo que hagamos impacta en sus vidas, tanto en el aula, como en las tutorías, como en los pasillos y por tanto es un reto y una labor que tenemos que hacer muy bien.
Lo más gratificante, es cuando salen adelante, cuando ya en la universidad te vienen a visitar o te llaman para tomar algo, y ya de mayores, cuando traen a sus hijos al colegio. Es una señal inequívoca de que la sociedad puede cambiar.
¿Algo que has aprendido de tus alumnos?
No hay día que no aprenda algo nuevo, si no fuera así, dejaría de trabajar.
¿El sitio más raro dónde te ha reconocido un alumno?
Celebrando el 15 aniversario de bodas con mi mujer en París, fuimos a Misa a la catedral de Notre Dame, tristemente desaparecida en la actualidad, y antes de entrar me llamaron por mi nombre tres alumnos que acababan de graduarse ese año, por supuesto con el Don por delante como suelen hacer en el colegio.
¿Has trabajado siempre en el colegio El Prado?
No. Soy licenciado en Económicas y comencé trabajando en Génesis, aseguradora que pertenece al Banco de Santander, después estuve 9 años en una asesoría fiscal donde aprendí muchísimo por no decir todo, y luego pasé a la enseñanza, mi gran pasión, donde llevo desde el 2001 y he estado y estoy de profesor de economía, aunque también estuve de subdirector de la ESO y actualmente de adjunto a la subdirección de bachillerato, También he sido profesor del máster en asesoramiento educativo familiar de la universidad Villanueva, que tuve la oportunidad de impartir en Méjico, Guatemala y Chile, además de ser moderador en Aula Familiar.
¿Qué destacas del colegio El Prado?
La calidad de las personas que lo formamos y la labor que hacemos.
Como economista, ¿qué tiene, o no, nuestra economía que no tengan otras?
España es un país que tiene de todo, estratégicamente tiene una ubicación envidiable, tiene un clima extraordinario y variado, una gastronomía incomparable, es una potencia mundial en el sector primario y terciario, (aunque en el secundario hemos perdido mucha capacidad) y una gente increíblemente buena, lo que falla es la merma de valores, y esto nos está pasando factura.
¿Cuál es la clave del éxito?
La humildad.
¿Cuál ha sido el último libro que has dejado de leer?
Diría que acabo de dejar de releer “Cruzando el umbral de la Esperanza de San Juan Pablo II”, es brutal, y siendo del siglo pasado, refleja las situaciones actuales perfectamente y con contundencia. Se lo recomiendo a todo el mundo.
Si pudieras ¿qué cambiarías del sistema educativo actual?
Sin lugar a dudas cambiaría la Evau o selectividad, tanto en los contenidos como en las competencias autonómicas. Tendría que ser una Evau a nivel nacional, con la misma dificultad para todos. Me parece una injusticia.
Dinos algo que no sepamos…
Pues que me apasiona navegar, a vela, no a motor. Tengo la titulación de Patrón de embarcación de recreo y navego en El Puerto de Santa María con la familia. Claro está que alquilamos el barco entre varios, no tengo ninguno en propiedad.
Cuando estás navegando, sólo con el ruido del viento y del mar, y cuando ya no se avista tierra, te sientes absolutamente pequeño y te das cuenta de lo poca cosa que eres, aunque tengas carreras, másteres, puestos directivos, da igual, se siente la grandiosidad de la Creación. Es impresionante.
Para finalizar, un consejo para tus alumnos y otro para sus padres.
Para los alumnos: Fortaleza, y que se dejen aconsejar por las personas que les quieren y les aprecian de verdad.


